
Arcilla

La arcilla cerámica, lista para moldear, mezclar y crear…
A diferencia de otros materiales, estas arcillas que tenemos para ti están hechas para esculpir, moldear y elaborar tus propias pastas cerámicas.
🙌 La arcilla de bola amasada es ideal para quienes quieren trabajar directo en el torno o a mano.
🌾 La arcilla de bola en polvo permite ajustar fórmulas y crear mezclas con mayor control.
🔥 ¿Alta o baja temperatura? Tenemos arcillas pensadas para distintos tipos de cocción y acabado.
Ya sea para crear piezas funcionales, esculturas o desarrollos más técnicos, aquí encuentras el material base para dar forma a tus ideas.
Utilidad de los materiales
🧱 La Arcilla de Bola en Polvo..
También conocida como «Ball Clay», es un material de gran pureza y plasticidad, ideal para la formulación de pastas cerámicas utilizadas en procesos industriales. Se emplea en la fabricación de productos como tazas sanitarias, lavabos, azulejos, vajillas y componentes eléctricos como portafocos o aisladores de porcelana.
Su presentación en polvo permite mayor control en mezclas y adaptabilidad en la producción en serie, siendo un insumo clave en la cerámica técnica y de alta exigencia.
🤲 La Arcilla de Bola para Amasar…
Esta presentación ya viene hidratada y lista para usarse directamente en el modelado a mano, en torno o en técnicas de escultura. Su textura suave y alta plasticidad la hacen ideal para la elaboración de piezas artesanales como tazas, figuras decorativas, jarrones o esculturas pequeñas. Además, puede utilizarse en la preparación de engobes, mezclas de arcilla líquida que se aplican sobre las piezas para modificar el color, la textura o preparar la superficie para el esmalte.
Esta presentación permite una manipulación directa sin necesidad de mezclas previas, ofreciendo comodidad y eficiencia al ceramista.
🔥 Arcillas de Alta y Baja Temperatura
Estas arcillas se diferencian por el tipo de cocción al que están destinadas y por las propiedades que adquieren después del horneado.
🏺 La arcilla de baja temperatura, cocida generalmente por debajo de los 1,100 °C, presenta tonos cálidos como rojizos o marrones y se utiliza comúnmente en cerámica decorativa o en objetos de uso cotidiano como macetas, platos rústicos o piezas ornamentales. Es fácil de trabajar y requiere menos energía para su cocción, lo que la hace accesible y eficiente para talleres pequeños o producción artesanal.
☕ En cambio, la arcilla de alta temperatura, cocida hasta 1,300 °C, ofrece mayor resistencia mecánica y menor porosidad. Este tipo de arcilla es adecuada para vajillas, tazones esmaltados, jarras funcionales y piezas sometidas al contacto con agua o cambios de temperatura, brindando un acabado más denso y vitrificado.












